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miércoles, 7 de enero de 2015

miércoles, 24 de diciembre de 2014

25 de diciembre


Alguna gente criticaba a ciertas culturas humanas porque le rezaban al sol pero toda la cuestión esta de Jesús (Krishna, Attis, Horus, Mitra, etc.) no es otra cosa que una alegoría que reverencia al mismo astro.

Le pusimos un rostro, le inventamos una historia y lo crucificamos para ver como resucitaba tres días después como lo hace el sol en el cielo cada solsticio de invierno, y sólo lo hicimos para no sentirnos tan primitivos.
Acompañamos al sol de doce hermanos, amigos o apóstoles - dependiendo de la fábula - para recordar las doce casas del zodiaco, para no olvidar nuestro lugar en el universo pero al final le hicimos más caso al cuento que a sus elementos y ese importante conocimiento se extravió en su propia envoltura.
Por eso, esta noche: que viva la tierra y el universo porque si hay un dios poco le debe estar importando el nombre que le pongamos. Festejemos el sol y la iluminación, festejemos el arte, la naturaleza, la familia y la amistad.
Si necesitamos una excusa festejemos esta noche, sino, vivamos nuestra vida entera festejando. Festejemos a la humanidad más allá de sus absurdas fronteras y su larga y continuada infancia de especie.
Esta noche, si son de los que necesitan dar regalos, regalen paz, regalen presencia si es posible, regalen perdón, regalen humildad y todas esas cosas que son gratis.
Saludos y felices fiestas a todos.

jueves, 13 de noviembre de 2014

43

La mayoría en silencio, 
atisba sin querer mirar lo poco que le dejan ver. 
Que siga la música, lo que pasa, pasa lejos y no a nosotros; 
aun no a los nuestros, al menos aun sin tanto descaro.
Pero el silencio sigue, 
los medios tienen otras noticias, mejores noticias 
mientras nuestros hermanos deciden un futuro 
que también se jugará en función a sus propios silencios.
Los miro y nos miro: tan cerca, tan lejos, 
tan en lo mismo o en peor.
El silencio es enorme, 
ojalá fuera uno de esos que hacen las veces de preludio a las revoluciones.

martes, 11 de noviembre de 2014

Vieja pregunta

Al parecer dios, 
en su infinito ego, 
quedó atascado 
en un universo que golosamente construyó 
durante un trasnochado arranque de poder. 
Y a todos, nos metió en el baile.

En respuesta a la pregunta "¿Puede dios crear una piedra que ni él mismo pueda mover?"

miércoles, 22 de octubre de 2014

Psicosis colectiva I


¡Aléjate!,
Vas a contagiarme.
Que nadie se acerque
voy por mi cuenta.
Tu sudas,
tu exudas,
tu estornudas.
Que nadie se acerque
Tengo miedo.
No toquen mi tierra,
no toquen mi ciudad,
no toquen mi familia,
no me toquen... no me toquen.
Cada quien por su cuenta,
que nadie se acerque a nadie,
pueden contagiarse.
¡Aléjense!

jueves, 18 de septiembre de 2014

Insano

"Get the Ludes! I am not dying sober!."
(El lobo de Wall Street - Jordan Belfort)

Hace unos minutos leí un artículo que dice que la soledad, la culpa, la tristeza, la ansiedad o la angustia son más perjudiciales para la salud que el alcohol, la mala alimentación, el tabaco u otras drogas.
Parece que cuidarse no es suficiente y a veces, tanto temor a la muerte y otras naturales consecuencias de una vida bien vivida, pueden causarnos culpa y otros daños a la salud mucho más perjudiciales que nuestros "malos hábitos". 
Morir un poco antes o un poco después creo que no hace una diferencia muy grande, en especial en aquellos que, de todas formas, no suelen vivir intensamente.
Al final, dicen que lo bailado nadie te lo podrá quitar y depende de cada uno cuánto aprovecha la fiesta.
Al cuidar demasiado nuestra vida olvidamos a menudo lo importante que es "gastarla" o invertirla - si prefieren - disfrutarla ¿suena mejor?; consumirla en grandes pitadas y exhalarla tirando enormes bocanadas que se desvanecerán (como todo y todos, indefectiblemente). Se me ocurre algo así como un ahorro que se pierde al momento de dejar el banco.
Alguien nos dice entonces que al menos, tomemos en cuenta la falta que haremos a otros si dejamos de estar. Pero pensemos: si esos otros vivieran sus propias vidas, nuestra desaparición no sería tan nefasta. 
Sé que no tengo hijos que dependan de mi directamente y eso me facilita decir todo esto. 
Quien sabe y lo evité justamente porque al querer disfrutarlos como parte de mi existencia me obligaría a adoptar costumbres con dietas adecuadas y hábitos sanos. O quizás no; y dejaría a esas criaturas en manos del mundo para que vivan cosas que yo no viví; porque de pequeño, a mí, me tocó acostumbrarme a mimos y comodidades que me debilitaron progresivamente, que me hicieron dependiente como a la gran mayoría de nosotros. ¿Quién sabe cómo sería?, prefiero no desgastarme en incómodas suposiciones que me alejan del punto que tocábamos en estas líneas, porque también podría ser que me alejaría para no dañarlos siendo como soy, o por último no permitiría que jamás se alejen de mí, dañándolos irremediablemente hasta quedar esperando que al final, sean como la demás gente espera ser.
Más allá de saber si los "malos vicios" son menos nocivos que la abstinencia y sus consecuencias nefastas en algunos seres humanos que los consumen para evitar los malestares que les causa el mundo, creo poder afirmar que, al menos en mi caso particular, son menos perjudiciales.
Pero a lo dicho, cada quien sabrá eso, sólo viviendo como mejor le parece. Pensándolo bien, las calles serían más horribles y vacías los domingos si todos preferiríamos un trasnoche de sábado a una saludable mañana trotando en el parque.

jueves, 4 de septiembre de 2014

sábado, 30 de agosto de 2014

Agosto


Nubes nuevamente,
nubes flotando en el cielo,
otra vez agosto, 
otra vez gotas
y ese aroma que el suelo desprende
cuando aún no ha vencido el cemento.
La electricidad retumba,
la penumbra se ilumina,
y en las noches puedes ver galopando libres a las centellas
o a los rayos que enceguecen dibujándose en lo alto
como raíces de un vegetal que crece sobre las nubes.

Nubes nuevamente,
usando lunas y estrellas como contraluz,
para entrar en escena
para jugar con el viento
para enfrentar al sol vanidoso con descarada prepotencia
nubes grises y de colores; planas, redondas, estiradas.
El granizo en las alturas cuaja,
la nieve se desprende y planea
reviven los riachuelos, la tierra hace barro en la lluvia, mientras en las ciudades
los tejados se lavan y las cloacas se inundan, mientras los zincs son tambores
y las señoras refunfuñan frustradas y salen a decolgar la ropa que secaba en el tendedero.